Anexo — Relajación
Cuando tenés que hacer cualquier tarea que requiera de parte tuya estar tranquilo, como autoobservarte, ver tu yo interior, dejar caer las etiquetas y la programación e incluso practicar la escucha activa, te conviene mucho estar relajado. La relajación es un ejercicio que, de nuevo, como todo, se practica y se entrena. Al principio es un poco difícil pero muy pronto se convierte en un hábito fácil de ejecutar.
Hay cientos, miles de sitios en los que te podés informar sobre cómo relajarte. Aquí te voy a presentar el mecanismo que utilizo yo y que recomiendo siempre. Es muy sencillo:
- Sentate cómodamente en una silla cualquiera. Cerrá los ojos.
Es posible realizar este ejercicio en un sillón o incluso recostado, pero si estás demasiado confortable es posible que te quedes dormido. No es la idea, a menos que estés intentando relajarte para dormir… que no sería el caso… - Espalda erguida, piernas dobladas de forma recta, pies apoyados planos en el piso, brazos a los costados y manos apoyadas sobre las piernas. La cabeza erguida apoyada en equilibrio sobre el cuello, casi sin hacer fuerza, como flotando.
- Recorrer mentalmente todo el cuerpo, relajando cada parte a medida que se la visualiza mentalmente, desde la coronilla de la cabeza hasta los dedos de los pies. No hace falta detenerse en muchos sitios del cuerpo, una buena guía es aproximadamente la siguiente:
- El cuero cabelludo
- La frente
- Los ojos
- La boca y la lengua
- El cuello
- Los hombros
- Los brazos
- Las manos
- El pecho
- El abdomen
- La cintura
- La cadera
- Los muslos de las piernas
- Las pantorrillas
- Los pies
- En cada parte del cuerpo que se recorre, demorarse unos segundos nada más. El proceso completo debería durar pocos minutos. Con la práctica ya no será necesario detenerse en cada una de las partes mencionadas, con una barrida mental será suficiente.
- Al terminar el recorrido contar mentalmente del 10 al 1 y decir esta frase: “Estoy completamente relajado” (o la frase que vos elijas). Al hacerlo estarás creando un ancla mental. Luego de practicarlo varias veces será suficiente que cuentes del 10 al 1 y repitas la frase ancla para lograr el efecto de relajación completa.
- Permanecer unos dos o tres minutos en ese estado tomando conciencia de la relajación obtenida.
- Siempre salir del estado de relajación usando los siguientes pasos: Contar mentalmente del 1 al 5 y, al abrir los ojos, repetir esta frase: “Estoy completamente despierto, con los ojos abiertos, en perfecto estado de salud y sintiéndome mucho mejor que antes”. O cualquier otra frase equivalente que prefieras. Estás creando un ancla aquí también.
Cuando hagas este ejercicio no te preocupes si no te funciona como esperabas. Es muy variable su resultado dependiendo de cuántas veces lo hayas hecho. Tampoco te impacientés si hay sonidos a tu alrededor o si la luz es muy intensa. Con el tiempo nada de eso influirá en el resultado.
Hay gente que sugiere poner música suave o sonido de viento, lluvia, olas rompiendo en la costa… hacé lo que te quede más cómodo, pero solo las primeras veces. Es importante que puedas practicar el ejercicio en cualquier lugar y a cualquier hora del día y no siempre tendrás disponibles esos sonidos en particular, así que sugiero que no los utilices, o si lo hacés, que lo hagas solo en tus primeras prácticas, no te acostumbrés a ellos.
¡Y eso es todo! No podría ser más sencillo. Produce maravillas en vos y en tu cuerpo. Yo lo practico todos los días y, por supuesto, en esas ocasiones en las que estoy con un poco de estrés innecesario.