Anexo — Definición de madurez
Hace dos años, sentados en un café al que llamamos La Terracita, Máic me preguntó: “¿Cómo definirías la madurez?”. Comencé a responderle y me di cuenta de inmediato de que no era tan fácil como parecía… Así que nos pusimos a debatir el tema y a buscar en Internet. No encontramos nada que nos pareciera útil, solo listados de signos de madurez, aquellas cosas que se espera que sean visibles en una persona madura.
Nos propusimos encontrar una definición y lo hicimos. Está partida en dos, la primera expresada de manera tradicional y la segunda (idea de Máic) de manera funcional.
Las comparto con vos:
Definición de madurez
De forma general, la principal característica de la madurez es el alejamiento de la dependencia de la tutela y la supervisión de un adulto en los actos de la vida. En última instancia, la persona se da cuenta de que no hay un adulto más maduro que ella misma en quien respaldarse o apoyarse; le toca el rol del padre o del consejero tribal.
De forma particular, el concepto de madurez abarca diferentes áreas de la vida:
- La madurez física se refiere al desarrollo completo del cuerpo humano. Supone el crecimiento y el funcionamiento adecuado de los órganos y sistemas del cuerpo.
- La madurez mental implica tener un pensamiento lógico, habilidades de resolución de problemas y un nivel de conocimiento y comprensión apropiado para la edad o la etapa de la vida.
- La madurez emocional entraña entender y gobernar las propias emociones, así como interactuar de manera saludable con las emociones de los demás. Supone autoconciencia emocional y empatía.
- La madurez social se relaciona con las habilidades y comportamientos en las interacciones sociales. Incluye el respeto por los demás, la empatía, la responsabilidad, la capacidad de establecer relaciones sólidas, comunicarse de manera efectiva y manejar conflictos de manera constructiva.
- La madurez financiera se refiere a la capacidad de gestionar adecuadamente los recursos financieros y planificar el futuro económico ponderando opciones convenientes en el largo plazo.
- La madurez moral es el estado de ser capaz de distinguir entre el bien y el mal y de tomar decisiones responsables. Presume prudencia, juicio y discernimiento.
La madurez es un proceso que lleva tiempo desarrollar, no es algo que ocurra de la noche a la mañana. A medida que envejece, la persona aprende de sus errores y de las experiencias de los demás. Desarrolla sus propios valores y creencias. Aprende a meditar las decisiones. Aprende a afrontar los retos y los contratiempos. Este proceso no está estrictamente vinculado con la edad, ya que algunas personas pueden ser maduras en ciertos aspectos a una edad temprana, mientras que otras pueden tardar más en desarrollar ciertas habilidades o actitudes maduras.
Madurez valiosa
Cuando se habla de madurez se habla generalmente de una fruta; esa fruta está lista para ser comestible cuando adquiere la condición de comestibilidad, es decir la capacidad para entregar su propio valor.
Para poder alcanzar la condición de comestibilidad, debe adquirir previamente su propio valor, hacerlo formar parte de su contenido. Esto se logra a través de un proceso de enriquecimiento y de transformación que lleva tiempo, el tiempo de maduración.
Un requisito previo y necesario es que la fruta tiene que tener la condición de ser modificable; tiene que exponerse a los factores que la van a modificar: tiene que aceptar y recibir el sol, el agua, el frío, el calor y la savia que la alimenta.
Una persona madura es aquella que tiene la capacidad de entregar valor que anteriormente adquirió porque tuvo la capacidad (de aprender) de admitir las circunstancias, situaciones y eventualidades en las que se vio involucrada y que la pudieron modificar.
Así como la fruta, al madurar la persona adquiere la capacidad de ser fecunda: propicia y facilita que otros reciban y acrecienten el valor que entregó.
Aceptación, transformación, enriquecimiento, fecundidad.